Fernando Pacheco Bellas | Nada al alba parece cuando el llanto del canto languidece nada del viento parado cuando siembras en su ocaso y no te ha pasado Empredes un paso de camino vacío emprendes un paso, quizá sea mi destino emprendes si acaso lo que ya no te animo emprendes atraso cuando llega el hastío Las luces no brillan en el tunel de la vida las luces acallan, ¿dónde esta mi alma perdida? las luces oscurecen tan larga espera andante las luces no vuelan sin la reina del bosque semblante Nada al alba parece cuando el llanto del canto languideze nada del viento parado cuando siembras en su ocaso y no te ha pasado © Pach 2016

The lonely walk

Nada al alba parece
cuando el llanto del canto languidece
nada del viento parado
cuando siembras en su ocaso y no te ha pasado

Empredes un paso de camino vacío
emprendes un paso, quizá sea mi destino
emprendes si acaso lo que ya no te animo
emprendes atraso cuando llega el hastío

Las luces no brillan en el tunel de la vida
las luces acallan, ¿dónde esta mi alma perdida?
las luces oscurecen tan larga espera andante
las luces no vuelan sin la reina del bosque semblante

Nada al alba parece
cuando el llanto del canto languideze
nada del viento parado
cuando siembras en su ocaso y no te ha pasado

© Pach 2016

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Fernando Pacheco-Bellas | y estaba, y sólo un rincón sentía y dormía, y un puente se extendía y soñaba, y una lágrima caía y pensaba, y ya no habría otro día y luchaba, dónde el alba asomaba y cantaba, y su ira se calmaba y ardía, de sus entrañas emanaba y lucía, todo un ser que ya no estaba y partía, a lo lejos cual amada y fundía, aquel beso abrumada y sentía, el fuego que ocultó consumada y decía, un adiós con su mirada ©Pach 2016

Aquel adiós

y estaba, y sólo un rincón sentía
y dormía, y un puente se extendía
y soñaba, y una lágrima caía
y pensaba, y ya no habría otro día

y luchaba, dónde el alba asomaba
y cantaba, y su ira se calmaba
y ardía, de sus entrañas emanaba
y lucía, todo un ser que ya no estaba

y partía, a lo lejos cual amada
y fundía, aquel beso abrumada
y sentía, el fuego que ocultó consumada
y decía, un adiós con su mirada

©Pach 2016

Fernando Pacheco-Bellas | Encuentros en una virtualidad que nunca acaba encuentros en esa claridad de un día en tu ventana encuentros en el alma que se estrechan cual amenaza encuentros imaginarios cuando nadie los abraza Caía el velo de la distancia, de la constancia, de la ignorancia caía el celo de lo inalcanzable, de lo admirable, de tu fragancia caía el cielo de lo esperado, de lo soñado, de tu confianza caía el suelo del abismo que no era el mismo sin tu semblanza Encuentros en desencuentros rotos parten el camino de un futuro inquieto dónde el aire meloso dibuja un boceto y un creciente vacío en mis fotos El alba emprende cual tranquila brisa la luz esquiva acecha a tu lado de un silencio a gritos escuchado por un amor que nunca se habrá acabado ©Pach 2016

Encuentros rotos

Encuentros en una virtualidad que nunca acaba
encuentros en esa claridad de un día en tu ventana
encuentros en el alma que se estrechan cual amenaza
encuentros imaginarios cuando nadie los abraza

Caía el velo de la distancia, de la constancia, de la ignorancia
caía el celo de lo inalcanzable, de lo admirable, de tu fragancia
caía el cielo de lo esperado, de lo soñado, de tu confianza
caía el suelo del abismo que no era el mismo sin tu semblanza

Encuentros en desencuentros rotos
parten el camino de un futuro inquieto
dónde el aire meloso dibuja un boceto
y un creciente vacío en mis fotos

El alba emprende cual tranquila brisa
la luz esquiva acecha a tu lado
de un silencio a gritos escuchado
por un amor que nunca se habrá acabado

©Pach 2016